Habitantes de la inspectoría de San Vicente Ferrer manifestaron su preocupación por el interés que, aseguran, ha mostrado la autoridad auxiliar para asumir la administración del sistema de agua potable que actualmente opera el Ejido en coordinación con el Organismo Operador del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Tehuacán (OOSAPAT).
Los pobladores explicaron que en la comunidad el suministro del vital líquido funciona mediante dos esquemas. Uno de ellos es administrado por el Ejido, donde los usuarios pagan una cuota mensual que oscila entre los 20 y 25 pesos. El otro está a cargo del OOSAPAT, organismo que aplica tarifas de acuerdo con el consumo registrado por cada usuario.
Señalaron que su principal inquietud es que, en caso de que la Inspectoría tome el control del sistema actualmente administrado por el Ejido, posteriormente éste pueda ser transferido al OOSAPAT, lo que implicaría cambios en las condiciones del servicio que reciben actualmente.
Indicaron que en San Vicente Ferrer existen siete pozos de agua. De ellos, dos son administrados por el OOSAPAT, otros dos están destinados al uso agrícola y los tres restantes permanecen bajo la responsabilidad del Ejido.
Ante esta situación, los habitantes hicieron un llamado a las autoridades para respetar el esquema de administración vigente y privilegiar el diálogo antes de tomar cualquier decisión sobre el manejo del recurso hídrico. Asimismo, reiteraron que no respaldan un cambio en la operación del sistema administrado por el Ejido y cuestionaron el interés que, afirman, ha mostrado recientemente la Inspectoría por asumir el control del servicio