La alta incidencia de partos prematuros mantiene al Hospital de la Mujer y Neonatología de Tehuacán operando hasta con un 120 por ciento de su capacidad, informó la directora del nosocomio, Lorena Bello Olivares. Cada mes, el hospital brinda alrededor de 450 atenciones obstétricas entre partos y cesáreas.
Indicó que una de las principales causas es la llegada constante de mujeres con complicaciones durante el embarazo, como ruptura de membranas o gestaciones de apenas 28, 32 y 35 semanas, condiciones que representan un riesgo tanto para la madre como para el recién nacido.
Ante este panorama, destacó la importancia de que las mujeres embarazadas mantengan controles prenatales oportunos y constantes, además de llevar una alimentación saludable, evitar el consumo de tabaco, alcohol y drogas, así como reducir factores de estrés que puedan afectar el desarrollo del embarazo.
Bello Olivares señaló que el periodo ideal para el nacimiento de un bebé es entre las 38 y 40 semanas de gestación. Cuando el embarazo se interrumpe antes de tiempo, el personal médico no solo debe atender el parto, sino también brindar cuidados especializados al recién nacido en el área neonatal.
Detalló que el hospital dispone de tres áreas destinadas a la atención de bebés prematuros, con capacidad total para 24 camas. No obstante, debido al sobrecupo fue necesario habilitar un espacio adicional dentro del quirófano, denominado “cunero de transición”, con cuatro lugares más para atender a los menores.
La directora expuso que la demanda ha obligado incluso a solicitar apoyo de otros hospitales regionales, como el Hospital de Vicente Guerrero, con el objetivo de contar con cunas disponibles para los recién nacidos que requieren atención especializada.
Finalmente, reconoció que los casos de partos prematuros continúan en aumento; sin embargo, el hospital mantiene una política de “cero rechazo” para garantizar la atención de todas las pacientes que lo necesiten.