Como cada año, en Tehuacán la fe guadalupana se manifiesta por parte de creyentes que realizan el tradicional recorrido de “los hincados” como penitencia para agradecer favores, milagros o hacer alguna petición a la Virgen de Guadalupe.
El recorrido inicia desde la noche previa a la celebración del 12 de diciembre, recorriendo la calle 3 Sur desde la 5 Oriente, donde se realiza la colocación de un arco y culmina en el Santuario Guadalupano.
El trayecto que recorren los creyentes de rodillas es de aproximadamente 800 metros, donde a pesar del dolor y las heridas, los feligreses lo realizan con devoción por la morenita del Tepeyac.
Hay quienes para evitar lesiones utilizan cartones o alguna protección durante el trayecto. Los asistentes llevan flores, veladoras, donde piden que su familia siga unida y otros para tener salud.
Este es uno del acto de fe que marca la celebración que se realiza en Tehuacán y donde los pobladores de comunidades de la región participan en familia o de manera personal.
Al respecto, Cruz Roja mantiene recorridos para brindar atención a las personas, pues de acuerdo a años pasados los participantes en este recorrido han resultado con lesiones como, raspones y heridas en las rodillas, por lo que se les realizan curaciones en el lugar.